miércoles, 23 de septiembre de 2015

CAPITULO 2 El poder creador de la civilización libre

PRIMERA PARTE

EL VALOR DE LA LIBETAD

CAPITULO II EL PODER CREADOR DE LA CIVILIZACION LIBRE


                                                              Prometeo

1.      La civilización y el desarrollo del poder.

La sentencia socrática de que el reconocimiento de la ignorancia es el comienzo de la sabiduría.  Ello es de suma importancia, ya que, la ignorancia del hombre le ayuda en la consecución de sus fines.   Podemos manifestar que, la civilización comienza cuando en la persecución de sus fines el individuo puede sobrepasar los límites de su ignorancia aprovechándose de conocimientos que no poseía.

La gran mayoría de problemas están dominados por la “dificultad practica” que, de hecho, nuestro conocimiento se halla muy lejos de la perfección.

Muchas de las construcciones utópicas carecen de valor, ya que siguen la dirección de teorías que desechan la utilización de principios o premisas que fundamenten un conocimiento perfecto y cierto.

El ser humano ha creado su civilización y que esta constituye una producción de las acciones humanas, sin embargo ello no significa que la civilización sea el resultado de los designios humanos.

La idea de que el hombre está dotado de una mente capaz de concebir y crear civilización es fundamentalmente falsa.   La mente humana es en sí misma un sistema que cambia constantemente como resultado de sus esfuerzos para adaptarse al ambiente que la rodea.

La concepción del hombre que construye deliberadamente su civilización brota de un erróneo intelectualismo para el que la razón humana es independiente de la naturaleza y posee conocimientos y capacidad de razonar independientes de la experiencia. Sin embargo, el desarrollo de la mente humana es parte del desarrollo de la civilización.

La mente humana no puede nunca prever sus propios progresos.   El conocimiento existe únicamente como conocimiento individual. No existe como elemento, la suma de conocimiento de todos los individuos.  El gran problema estriba en la manera de aprovecharse de este conocimiento, que existe solamente disperso como partes diferentes y separadas y a veces como creencias en conflicto de todos los hombres.

En otras palabras; como miembro de una sociedad civilizada, el hombre puede perseguir sus fines individuales con mucho más éxito del que obtendría actuando como francotirador, porque la civilización nos facilita constantemente el aprovechamiento del conocimiento que individualmente no poseemos y porque cada individuo, al utilizar su particular conocimiento, ayuda a otros individuos desconocidos.

2.      Manera de utilizar la experiencia

     Los métodos científicos de investigación del conocimiento no son capaces de satisfacer todas las necesidades de conocimiento explicito de la sociedad.

Debemos de comprender que, ni todo el conocimiento es parte de nuestro intelecto ni nuestro intelecto la totalidad de nuestro conocimiento. Todas nuestras costumbres, conocimiento prácticos, actitudes emocionales, instrumentos e instituciones son, en este sentido, adaptaciones a experiencias pasadas que se han desarrollado por eliminación selectiva de las conductas menos convenientes y que constituyen con mucho la indispensable base del éxito en la acción, de la misma forma que lo es nuestro conocimiento consciente.

Durante mucho tiempo  hemos conocido la afirmación de F.P. Ramsey, en The Foundations of Matematics: “Únicamente la ciencia constituye materia propia del conocimiento humano”.

Cuanto mayor es el conocimiento que los hombres poseen, menor es la parte del mismo que la mente humana puede absorber.  Cuanto más civilizados somos, mas ignorancia acusamos de las realidades en que se basa el funcionamiento de la civilización.  La misma división del conocimiento aumenta la necesaria ignorancia del individuo sobre la mayor parte de tal conocimiento.

3.      Transmisión de la experiencia.

Cuando hablamos de transmisión y comunicación del conocimiento nos referimos dos aspectos del proceso de la civilización que ya hemos distinguido.  Estos dos aspectos no pueden separarse con mucha precisión, puesto que los medios de comunicación entre contemporáneos son parte de la herencia cultural que constantemente utiliza el hombre en la persecución de sus fines.

En The crime of Galileo.  G.  de Santillana no dice: “Los avances científicos no hacen sino extender nuestro contacto con lo desconocido”.

Generalmente, el hombre no solo ignora por que usa los instrumentos a su disposición de una forma o de otra, sino también hasta qué grado depende de que sus acciones tomen una determinada forma en vez de otra distinta.

Es tan difícil predecir quien probara estar en posesión de la justa combinación de aptitudes y oportunidades para encontrar el mejor camino como la manera o el proceso mediante el cual diferentes clases de conocimiento y habilidades se combinaran para lograr la solución del problema.

H.G. Barnett, en Innovation: The Basis of Cultural Change, dice: “Todo individuo, en muchos momentos de su vida, es un innovador”.   Vemos entonces que transcurrido algún tiempo las nuevas ideas tienen éxito, y entonces un creciente número de personas las acepta.  Esto es verdad en el sentido de que implica únicamente que la mayoría de la gente no es innovadora, sino mera imitadora de lo que hacen los demás.

La combinación de conocimiento y aptitud que lleva al éxito no es fruto de una deliberación común de gentes que buscan una solución a su problema mediante un esfuerzo conjunto, es el producto de individuales que imitan aquellos que han logrado más éxito en su existencia al guiarse por signos o símbolos tales como los precios obtenidos por sus productos o por expresiones de estima moral o estética al observar determinadas normas de conducta.

4.      Razones a favor de la libertad.

Los argumentos favorables a la libertad individual descansan principalmente en el reconocimiento de nuestra inevitable ignorancia de muchos de los factores que fundamentan el logro de nuestros fines y nuestro bienestar.   F.W. Maitland, manifestó que: “el más poderoso argumento es el que se basa en la ignorancia”.

Es mucho más basto lo que se desconoce que lo que conocemos. Si fuéramos omniscientes, existirían pocos argumentos a favor de la libertad. La libertad es esencial para dar cabida a lo imprevisible e impronosticable.    Ya que no lo podemos saber todo, confiamos en los esfuerzos independientes y competitivos de muchos para hacer frente a las necesidades que nos salen al paso.

Debemos de reconocer que el desarrollo e incluso la conservación de la civilización dependen en gran medida de la oportunidad de que ocurran causalidades.

El clásico argumento a favor de la tolerancia formulado por John Milton y John Locke y expuesto de nuevo por John Stuart Mill, es una aplicación especial de consideraciones generales a las que abre camino una percepción no racionalista del funcionamiento de nuestra mente.  Durante el desarrollo de esta obra podremos encontrar que todas las instituciones de la libertad son adaptaciones a este fundamental hecho de la ignorancia para enfrentarse con posibilidades y probabilidades, no con certeza. Para mejorar el conocimiento que poseemos, debemos adherirnos a reglas que la experiencia ha sancionado como de mejor servicio en general.

5.      La libertad como oportunidad

 El hombre aprende con el desengaño de sus expectativas.  Por encima de todo, tendríamos que proporcionar el máximo de oportunidades a cualquier clase de individuos a fin de que aprendiesen hechos que nosotros todavía desconocemos y que hiciesen uso de este conocimiento en sus actos. A través de los esfuerzos mutuamente ajustados de muchos individuos se utiliza más conocimiento del que cualquier persona posee o es posible que sintetice intelectualmente.   A través de la unificación del conocimiento disperso se obtiene logros más elevados que los que cualquier inteligencia única pudiera prever y disponer.  Esto es debido a que la libertad es la renuncia al control directo de los esfuerzos individuales.

Debemos de comprender que si, limitamos la libertad a casos especiales en que nos consta que será beneficiosa, tal libertad no logrará sus fines. Si supiéramos cuando debería utilizarse la libertad, desaparecería en gran medida las razones a favor de la misma.  Nuestra fe en la libertad no descansa en los resultados previsibles en circunstancias especiales, sino en la creencia de que, a fin de cuentas, dejara libres para el bien más fuerzas que para el mal.

Puede decirse asimismo que cuanto menor sea la oportunidad de utilizar la libertad para hacer una cosa específica, más preciosa será para la sociedad en conjunto. La libertad es tan importante, porque no sabemos como la utilizaran los individuos.

Los beneficios que yo deduzco de la libertad son de esta forma, y principalmente el resultado de la utilización de la libertad por otros y la mayoría de aquellos usos de la libertad que yo no podría aprovechar por mi mismo; por lo tanto, no es necesariamente la libertad que yo pueda ejercer por mi mismo la más importante para mí.

Lo que importa no es la libertad que yo personalmente desearía ejercitar, sino la libertad que puede necesitar una persona con vistas a hacer cosas beneficiosas para la “sociedad”. Solamente podemos asegurar esta libertad a las personas desconocidas dándosele a todos.

Los beneficios que se obtienen de la libertad de los otros se hacen más grandes cuando aumenta el número de aquellos que pueden ejercitar la libertad, sigue siendo mejor para todos que algunos sean libres en vez de que no lo sea ninguno.

Kline y Martin en el artículo “The Philosophical Theory of Property”, en la pagina 69 dicen: “Si ha de haber libertad para unos pocos que quieren gozar de ella, debe ofrecerse libertad a la restante mayoría. Si hay alguna lección clara en la historia, es ésta”.

6.       Libertad de pensamiento y de acción

     El individuo se mantiene en estado de acumulación de experiencias por instrumentos y formas de acción por lo que surgirá un crecimiento de conocimiento explicito.  Este proceso en virtud del cual surge lo nuevo se comprende mejor en la esfera intelectual cuando sus resultados constituyen las nuevas ideas.   En base a esta idea el hombre puede notar los grandes progresos que se alcanza con el conocimiento, no se pueden planificar, de que en el viaje hacia lo desconocido, que no otra cosa es la investigación.  Los resultados los conseguiremos en base a esfuerzos sistemáticos como de afortunados accidentes.

Los hombres solamente se ocupan de lo que conocen. Los aspectos inconscientes, a menudo se tratan como irracionales, en el sentido de ser contrarios a la acción inteligente.   Sin embargo, muchos de los “meros hábitos” e “instituciones sin significado” que utilizamos y presuponemos en nuestras acciones, son condiciones esenciales para lo que obtenemos.

La manipulación consciente del pensamiento abstracto, una vez que se ha puesto en marcha, tiene en cierta medida vida propia, no continuaría ni se desarrollaría sin la constante competición derivada de la habilidad de las gentes para actuar de una forma nueva, para intentar nuevas maneras de hacer las cosas y alterar la total estructura de la civilización mediante adaptaciones a los cambios.

El proceso intelectual es, efectivamente, solo un proceso de elaboración, solución y eliminación de ideas ya formadas.  En gran media, el afluir de nuevas ideas proviene de la esfera en donde la acción, a menudo acción no irracional, y los sucesos materiales chocan la una con los otros.

7.      Libertad y cambios en la escala de valores

La principal característica de la sociedad libre, es que los fines del hombre sean abiertos. Debemos de reconocer que incluso lo que consideramos bueno o bello cambia.   El hombre es una criatura de la civilización no solamente en cuento a su conocimiento, sino también respecto a sus fines y valores.

Los valores son creados y alterados por las mismas fuerzas evolucionistas que han producido nuestra inteligencia, la última decisión acerca de lo bueno o lo malo no será hecha por un discernimiento humano individual, sino por la decadencia de los grupos que sí hayan adherido a las creencias “equivocadas”.

La selección de individuos y grupos que lograran el éxito y continuaran existiendo depende tanto de los fines que persigan y los valores que gobiernen sus acciones como de los instrumentos y actitudes de que dispongan.

Grupos particulares pueden prosperar o decaer de acuerdo con los fines que persigan y el tipo de conducta que observen.
8.      Organización y competencia

La competencia, existe entre grupos organizados y desorganizados como la que se da entre individuos.  El empeño para alcanzar ciertos resultados mediante la cooperación y la organización constituye una parte integrante de la competencia igual que lo son los esfuerzos individuales.

El argumento a favor de la libertad no es un argumento contra la organización, uno de los mas poderosos medios que la razón humana puede utilizar, sino contra todas las organizaciones exclusivas privilegiadas y monopolísticas, contra el uso de la coacción para impedir a otros que traten de hacerlo mejor.

Podemos pensar entonces que la civilización se estancaría no porque las posibilidades de un mayor crecimiento hubiesen sido agotadas, sino porque el hombre habría conseguido subordinar completamente todas sus acciones y el medio que le rodea al estado existente de conocimiento, y por lo tanto faltaría la ocasión de que apareciesen nuevos conocimientos.

9.      Racionalismo y límites de la razón

El racionalismo se enfrenta a un dilema real. El uso de la razón apunta al control y a la predicción.  Sin embargo, los procesos del progreso de la razón descansan en la libertad y en la impredicción de las acciones humanas.


No estamos lejos del momento en que las fuerzas deliberadamente organizadas de la sociedad destruyan aquellas fuerzas espontaneas que hicieron posible el progreso. 

martes, 22 de septiembre de 2015

“SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DE LA TIERRA

Manuel F. Ayau.
De Robinson a Viernes.
Pp, 53-54.
CEES.
Guatemala, 2da. Edición, 1987.




Don Pancho el agricultor vivía feliz en la finca que había heredado. Cierto día fue interceptado por un forastero, quien le ofreció Q 100,000.00 por su finca.  El granjero se pregunto qué podría hacer con Q 100,000.00 que conservar su finca.  Las cosechas le producían unos Q 100,000.00 anuales.  Le agradaba vivir en el campo, lejos del bullicio y los problemas de la ciudad.  La finca había pertenecido a su familia durante muchos años y sus antepasados estaban enterrados allí, de manera que estaba muy encariñado con su propiedad.

Don Pancho sabía que podría depositar los Q 100,000.00 que le ofrecía el forastero en un cuenta de ahorro, lo cual le garantizaría un ingreso seguro de Q 10,000.00 al año.  Pero pediría las demás ventajas que representaba para él la finca.  En consecuencia, rechazo la oferta.

El forastero volvió al poco tiempo y le ofreció Q 150,000.00. Nuevamente don Pancho repaso mentalmente las mismas consideraciones de antes, con la diferencia que, con la nueva oferta, podría obtener un ingreso de Q 15,000.00 anuales, si depositaba los Q 150,000.00 en una cuenta de ahorro, lo cual significaba una mejoría desde el punto de vista económico.

Sin embargo, considerando el hecho de que tendría que abandonar la propiedad en donde estaban enterados sus abuelos y renunciar a los placeres de vivir en el campo, decidió que         Q 5,000.00 adicionales no compensaban el sacrificio que tendría que hacer, y nuevamente rechazo la oferta. 

El forastero persistente volvió una vez más e hizo una oferta final: Q 200,000.00 por la finca.  Esta vez don Pancho razono de la siguiente forma: “Obviamente el forastero sabe que podría depositar sus Q 200,000.00 en una cuenta de ahorro en lugar de comprar mi finca.  En esa forma obtendría un ingreso anual seguro de Q 20,000.00 sin tener que afrontar los riesgos de la agricultura.  El forastero sabe también que mi finca genera utilidades de unos Q 10,000.00 al año. Luego, si está dispuesto a pagarme Q 200,000.00 debe saber algo que yo no sé. Por otra parte, el forastero me está ofreciendo la oportunidad de un ingreso seguro de Q 20,000.00 al año, dos veces lo que me ha estado produciendo la finca.  En esas condiciones, me conviene vender la finca.  Puedo ir a vivir a otro sitio campestre que no sea necesariamente una finca. Con respecto a mis antepasados, seguramente pensarían que son un tonto si no acepto esta oferta”.

Así, el forastero obtuvo la finca, que ciertamente no hubiera comprado si no hubiera esperado sacer de ella un ingreso anual mayor que los Q 20,000.00 que hubieran generado en una cuenta de ahorro.  De manera que todos vivieron más felices y más ricos.

NOTA:                         En el ejemplo anterior nuevamente vemos como nadie perdió y todos ganaron; la ganancia de Pancho es obvia; la ganancia del forastero la tenemos que suponer, aunque no sepamos a ciencia cierta para qué quería la tierra, que sin duda, sembrará o construirá algo que le produce más de los Q 20,000.00, que sabemos que podría obtener si deja sus Q 200,000.00 en el banco, y que ahora los tiene don Pancho.  También la sociedad gana, pues lo que el forastero producirá para obtener esa remuneración no es para él; es para los miembros de la sociedad, quienes le remuneraran si en efecto lo que produce el forastero incrementa el bienestar social, a juicio de la “sociedad”, que para nosotros son CONSUMIDORES.

TEMARIO:

Desarrolle las siguientes interrogantes, utilizando un análisis económico y utilizando términos aprendidos en clase. Su explicación debe de ser lógica, coherente y sistémica, en base a los conocimientos del proceso económico.

PREGUNTAS:
1. Cuál es la razón por la que Don Pancho, rechaza la primera oferta:
2. Con que nombres se les conoce a los dos procesos mentales que realiza Don Pancho, 1 al recibir la oferta del forastero y 2 al analizar dicha oferta.
3. Cuál es la razón por la cual el forastero está dispuesto a pagar mucho más por la finca de Don Pancho.
4. Cuál es la razón por la cual, la sociedad gana con la transacción entre el forastero y Don Pancho.
5. Se aprovechó el Forastero de Don Pancho, en esta transacción. 

martes, 15 de septiembre de 2015

LA ACCION HUMANA (capitulo 1)

LA ACCIÓN HUMANA
Ludwing Von Mises
PRIMERA PARTE
LA ACCIÓN HUMANA




Capitulo 1. EL HOMBRE EN ACCIÓN.

1.      Acción deliberada y reacción animal:

     La acción humana es una conducta consciente, que pretende alcanzar precisos fines y objetivos; es una reacción consciente del ego ante los estímulos y las circunstancias del ambiente.

     El proceden consiente y deliberado contrasta con la conducta inconsciente, es decir, con los reflejos o involuntarias reacciones de nuestras células y nervios ante las realidades externas.

     La demarcación entre consciencia e inconsciencia resulta clara, pudiendo trazarse tajantemente la raya entre ambos mundos.   No cabe duda desde luego, negar que la voluntad humana en ciertos casos, es capaz de dominar las reacciones corporales.

El objeto de estudio de la praxeología, en cambio es la acción como tal. PRAXEOLOGÍA: Metodología que busca estudiar la estructura lógica de la acción humana, estudia en sí, las acciones que realiza el individuo en busca de un fin determinado.

La acción no consiste simplemente en preferir. El hombre puede sentir preferencias aun en situaciones en que las cosas y los acontecimientos resulten inevitables o, al menos, así lo crea el sujeto. Se puede preferir la bonanza a la tormenta y desear que el sol disperse las nueves. Ahora bien, quien solo desea y espera no interviene activamente en el curso de los acontecimientos ni en la plasmación de su destino.  El hombre, en cambio, al actuar, opta, determina y procura alcanzar un fin. De dos cosas que no pueda disfrutar al tiempo, elige una y rechaza la otra. La acción, por tanto, implica, siempre y a la vez, preferir y renunciar.

     La acción es una cosa real. Lo que cuenta es la autentica conducta del hombre, no sus intenciones si estas no llegan a realizarse.  La acción implica acudir a ciertos medios para alcanzar determinados fines.  Uno de los medios generalmente empleados para conseguir tales objetivos es el trabajo.

La praxeología, por consiguiente, no distingue entre el hombre activo o enérgico  y el pasivo o indolente.  El hombre vigoroso que lucha diligentemente por mejorar  su situación actúa al igual que el aletargado que, dominado por la indolencia, acepta las cosas tal como vienen. Pues el no hacer nada y el estar ocioso también constituye actuaciones que influyen en la realidad.

Actuar no supone solo hacer, sino también dejar de hacer aquello que podría ser realizado. Se puede decir que la acción es la expresión de la voluntad humana. 

2.      Los requisitos previos de la acción humana:

     El hombre al actuar aspira a sustituir un estado menos satisfactorio por otro mejor.  Es siempre el malestar el incentivo que induce al individuo a actuar. El ser plenamente satisfecho carecería de motivos para cambiar su estado.

     El individuo no es solamente homo sapiens, sino también homo agens. HOMO AGENS: Es el individuo que procesa la información que posee y en base a ella procura su acción.

Suele considerarse feliz al hombre que ha conseguido los objetivos que se había propuesto.  Más exacto seria decir que esa persona es ahora más feliz de los que era antes.   No cabe duda, suponer, que el hombre actúa, posiblemente de forma inconsciente, siempre para buscar su felicidad.

La acción humana pretende invariablemente dar satisfacción al anhelo sentido por el actor, lo que hace a las personas felices es una valoración subjetiva, nadie es capaz de dictaminar qué ha de proporcionar mayor bienestar al prójimo.

   Para nos el transito terrenal es un camino que conduce a la bienaventuranza eterna; pero también hay quienes en las enseñananzas de religión alguna y para nada las toman en cuenta.  La praxeología no se interesa por los objetivos últimos que la acción puede perseguir.  Sus enseñanzas resultan validas para todo tipo de actuación, independientemente del fin a que se aspire. Es una ciencia que considera exclusivamente los medios, en modo alguno de los fines.

Para la praxeología, el decir que el único objetivo del hombre es alcanzar la felicidad, resulta pura tautología, TAUTOLOGIA: Afirmación, obvia vacía o redundante.  Porque desde aquel plano, ningún juicio podemos formular acerca de lo que, concretamente, haya de hacer al hombre más feliz.

El eudemonismo y el hedonismo afirman que el malestar es el incentivo de toda actuación humana, procurando esta, invariablemente, suprimir la incomodidad en el mayor grado posible, es decir, hacer al hombre que actúa un poco más feliz.   La ataraxia epicúrea es aquel estado de felicidad y contentamiento perfecto al que tiende toda actividad humana, sin llegar nunca a alcanzarlo plenamente.  ATARAXIA: Estado de felicidad, el cual nunca se alcanza.

Sobre los instintos y los impulsos

El método utilizado por la sociología de los instintos no es idóneo para llegar a comprender el problema fundamental de la acción humana.  El hombre aparece como exclusivamente movido por un instinto específico.   Feuerbach, admite que el individuo de forma instintiva aspira a la felicidad.

En tanto que la praxeología proclama que el fin de la acción es la remoción de cierto malestar, la psicología del instinto que se actúa para satisfacer cierto impulso instintivo.  Debemos de comprender que el racionalismo, la praxeología y la economía, no se ocupan ni de los resortes que inducen a actuar ni de los fines últimos de la acción, sino de los medios que el hombre haya de emplear para alcanzar los objetivos puestos.

El hombre que actúa bajo presión emocional no por eso deja de actuar. La emoción perturba las valoraciones del actor.  Arrebatado por la pasión, el objetivo que busca la persona parece al interesado más deseable y su precio menos oneroso de lo que, ante un examen más frio, consideraría.

El individuo al ordenar en escala valorativa sus deseos y anhelos, opta y prefiere; es decir, actúa.  El hombre es el ser capaz de inhibirse; que puede vencer sus impulsos y deseos; que tiene poder para refrenar sus instintos.    A veces los impulsos son de tal violencia que ninguna de las desventajas que su satisfacción implica resulta bastante para detener al individuo.

3.      La acción humana como presupuesto irreductible

     La razón y la experiencia nos muestran dos reinos separados: el externo, el de los fenómenos físico, químicos y fisiológicos; y el interno, el del pensamiento, del sentimiento, de la apreciación y de la actuación consciente.

La acción humana provoca cambios.  La acción constituye la esencia del ser humano.

4.      Racionalidad e irracionalidad; subjetivismo y objetividad en la investigación praxeología.
      La acción humana siempre y necesariamente es racional. Hablar de acción racional, es un evidente pleonasmo, y por tanto, debe rechazarse tal expresión.  Nadie está calificado para decidir que hará a otro más o menos feliz.

Es erróneo pensar que el deseo de cubrir las necesidades perentorias de la vida o el de conservar la salud sea más racional, natural o justificado que el aspirar a otros bienes y satisfacciones. Cierto que la apetencia de alimentos y calor es común al hombre y a otros mamíferos y que, por lo general, quien carezca de manutención y abrigo concentrara sus esfuerzos en la satisfacción de esas urgentes necesidades sin, de momento, preocuparse mucho por otras cosas.

Una verdad generalizada, por no llamarla absoluta, es que, la inmensa mayoría de nosotros preferimos la vida a la muerte y la riqueza a la pobreza.  El ser humano siempre esta aspirando a otras satisfacciones. La razón humana, desde luego, no es infalible y, con frecuencia, el hombre se equivoca, tanto en la elección de medios como en su utilización.  Muchas veces el ser humano procede irracionalmente, hacia lo que cree que es lo más conveniente.   En el futuro el ser humano toma mejores decisiones en base a más conocimiento, pero eso no lo hace más racional.

La praxeología trata de los medios y sistemas adoptados para la consecución de los fines últimos. Su objeto de estudio son los medios, no los fines.

5.      La causalidad como requisito de la acción.

     El hombre actúa porque es capaz de descubrir relaciones causales que provocan cambios y mutaciones en el universo.  El actuar implica y presupone la categoría de causalidad. Por ello decimos que la causalidad es una categoría de la acción.

La categoría de medios y fines, presupone la categoría causa y efecto. Sin la utilización del raciocinio el mundo sería un caos, es por ello necesario comprender que, para actuar, el hombre ha de conocer la relación causal existente entre los distintos eventos, procesos o situaciones.

La acción del sujeto provocara los efectos deseados solo en la medida que el interesado perciba la relación de beneficio, en busca de su propio satisfactor.

Debemos de comprender que la causalidad es una categoría que solamente se relaciona con la acción.

6.      El Alter Ego

Las causas finales son siempre las primeras causas. La causa de un hecho es siempre determinada acción o cuasi acción que apunta a un determinado objetivo.

Se puede admitir que es imposible demostrar de modo concluyente la proposición que asegura que mi lógica es la lógica de todos los demás y la única lógica humana y que las categorías de mi actuar son las categorías de la actuación de todos los demás, así como de la acción humana en general.   Pensar y actuar son rasgos específicos del hombre y privativos de los seres humanos.

El máximo esfuerzo mental del ser humano debe de contraerse al estudio de la acción humana, la acción humana está íntimamente ligada  al pensamiento y eso es ligado al imperativo lógico.

El hombre solo puede acudir a dos órdenes de principios para aprehender mentalmente la realidad; a saber: los de la teleología y los de la causalidad. Lo que no puede encuadrarse dentro de una de estas dos categorías resulta impenetrable para la mente.

La razón y la investigación científica nunca pueden aportar sosiego pleno a la mente, certeza apodíctica, ni perfecto conocimiento de todas las cosas.

Sobre la utilidad de los instintos

Buena prueba de que solo hay dos vías – la de causalidad y la de la teleología – para la investigación humana la proporcionan los problemas que se plantean en torno a la utilidad de los instintos.

Hay conductas que no pueden ser definidas como acciones humanas de índole consciente, para comprender tales actuaciones nos vemos forzados a dar un rodeo y, asignándoles la condición de cuasi acciones, hablamos de instintos útiles. Entonces podemos llegar a suponer que el instinto es lo que gobierna la cuasi conducta  animal.  Nunca debemos olvidar que con la palabra instinto no hacemos más que marcar la frontera que nuestra investigación científica es incapaz de transportar, al menos por ahora.

El fin absoluto

La praxeología, como las ciencias históricas, trata de la acción humana intencional. S menciona los fines, entiende los fines que persigue el hombre al actuar; si alude a intencionalidad, se refiere al sentido que el hombre, al actuar, imprime a sus acciones.

Praxeología e historia son manifestaciones de la mente humana y, como tales, se hallan condicionadas por la capacidad intelectual de los mortales. Ni la praxeología ni la historia pretenden averiguar las intenciones de una mente.

El hombre vegetativo

Algunas filosofías recomendaron al hombre, como fin último, renunciar totalmente a la acción. Los budistas manifestaban que solamente aniquilando la consciencia, la volición y la vida es posible alcanzar la felicidad. El bien supremo consiste en rehuir tanto el pensamiento como la acción.


La misión de la praxeología no es aprobar ni condenar, sino describir la realidad. La praxeología pretende analizar la acción humana.  Se ocupa del hombre que efectivamente actúa; nunca de un supuesto ser humano que, a modo de planta, llevaría una existencia meramente vegetativa, es por ello que el individuo que no actúa es un ser vegetativo. 

lunes, 31 de agosto de 2015

IMPLICACIONES LEGALES DEL EJERCICIO PROFESIONAL


ESCUELA PRIVADA DE TERAPIA FÍSICA Y OCUPACIONAL         
LICENCIATURA EN FISIOTERAPIA


IMPLICACIONES LEGALES DEL EJERCICIO PROFESIONAL




LA PERSONA

Etimología de la palabra persona:
Sustantivo derivado del verbo latino persono (de per y sono, as, are), (sonar), el prefijo per (reforzando el significado, sonar mucho resonar).

Concepto de persona:
La persona es sinónimo de ser humano.  Persona, en sentido jurídico, es todo ser capaz de derechos y obligaciones.

Clase de persona:
Desde el punto de vista corriente y más generalizado, solo existe una clase de persona: la individual (o natural o física).  Desde el punto de vista jurídico, existen, además, las denominadas personas jurídicas (o sociales, morales, colectivas, y/o abstractas).
Persona individual es el ser humano.

PERSONALIDAD Y CAPACIDAD

Personalidad Jurídica:
La personalidad es la aptitud para ser sujeto de derechos y deberes.  Puig Peña dice: “La personalidad es una investidura jurídica”.
Por el nacimiento, o aún antes surge la persona.   La personalidad es un atributo esencial del ser humano.
Nuestro Código Civil, decreto Ley 106, no define cuando la personalidad principia. Articulo 1.

Capacidad Jurídica:
La aptitud que tiene el hombre de ser sujeto en las relaciones  de derecho, dice Sánchez Román. Por su parte de Castro y Bravo dice que es: “la aptitud de una persona para ser titular de relaciones jurídicas”.  Espín Cánovas, dice que es: “Aptitud para ser sujeto de derechos y deberes”.
Por su parte la capacidad jurídica es considerada por Rojina Villegas, no como una aptitud para ser titular de derechos y obligaciones, sino como un atributo, (algo que le es inherente al ser humano).

Clases de Capacidad:
Capacidad de derecho y capacidad de ejercicio.
a)      Capacidad de derecho: Se le denomina también, capacidad de goce, la personalidad jurídica produce automáticamente el surgimiento de la capacidad jurídica.
b)      Capacidad de ejercicio: Capacidad de obrar o de hecho, la capacidad de obrar consiste en la capacidad de adquirir y ejercitar por si los derechos y en asumir por si obligaciones.      La persona que puede actuando por si, personalmente, adquirir derechos y contraer obligaciones, se dice que tiene capacidad de ejercicio.  Esta capacidad se adquiere cuando la persona individual cumple determinada edad (mayoría de edad, que el código civil, en su artículo 8, fija en dieciocho años).    Durante la minoría de edad la persona tiene capacidad de derecho, pero no de ejercicio (sin olvidar la denominada capacidad relativa de los menores comprendidos en la edades que van de los doce a los dieciséis años, generalmente y según el código Civil), en esa misma situación se encuentran los declarados en estado de interdicción.
En ese orden de ideas se creería que los derechos de los menores o incapaces estarían estáticos, el derecho ha creado instituciones (patria potestad y tutela), que además de cumplir una función protectora de la persona del menor o incapaz, cumplen la función de garantizar el ejercicio o cumplimiento en tiempo oportuno de los derechos y obligaciones de aquellos, permitiendo y facilitando así el normal desenvolvimiento de las relaciones jurídicas.

Circunstancias determinantes de la capacidad de ejercicio:
     El sexo es una de las circunstancias determinantes de la capacidad, a la mujer se le habilita a más temprana edad para contraer matrimonio; la edad es un factor determinante para el ejercicio de la capacidad, ya que los menores, pueden obtener los derechos que les otorga la ley, al cumplir cierta edad. 

NOTA: Buscar en su código civil, que articulo habla sobre las edades para ejercitar algunos derechos de menores.


El incapaz ejerce sus derechos mediante la actuación de su representante.  Pero hay ciertos derechos que no son susceptibles de ser ejercitados por los representantes legales, el contraer matrimonio y otorga testamento por ejemplo. 

lunes, 24 de agosto de 2015

HAYEK FOR DUMMIES



F.A. Hayek impartiendo clase en la London School of Economics, en 1948. El economista austríaco fue galardonado con el Premio Nobel de Economía en 1974.



PRIMERA PARTE

EL VALOR DE LA LIBETAD

CAPITULO I Libertad y Libertades.

1.      La libertad como ausencia de coacción

     Es  muy oportuno preguntarnos que realmente significa la palabra libertad. Podría ser importante declara que es una condición, de individuo.

El estado en que un hombre no se halla sujeto a coacción derivada de la voluntad arbitraria de otro o de otros se distingue a menudo como libertad individual o personal.

La tarea de una política de libertad debe, consistir en minimizar la coacción o sus dañosos efectos e incluso eliminarlos completamente, si es posible.

El significado primario de la libertad en la sociedad es siempre un concepto negativo, mientras que la coacción constituye el término que realmente debe definirse.  Es por ello que la formula libertad igual a ausencia de coacción es aun correcta.   De esta fórmula podemos derivar el sistema legal del mundo civilizado.

Entre todos los objetivos de la libertad aquel que busca la máxima oposición a la coacción debe tener la prioridad.  La tarea de una política de libertad debe, consistir en minimizar la coacción o sus dañosos efectos e incluso eliminarlos completamente, si es posible.

El hombre europeo entro en la historia como libre o esclavo, es por ello que tiene una especial significación para ellos y por ello es importantísimo definir este concepto.  En ese orden de ideas, la libertad del libre, puedo haber diferido ampliamente, pero siempre dentro de un grado de independencia que el esclavo en moda alguno poseyó.  Significo en todo momento la posibilidad de que una persona actuase según sus propias decisiones y planes.

La expresión que el tiempo ha consagrado para describir esta libertad es, por tanto, independencia frente a la voluntad arbitraria de un tercero.

Lo más importante es que la libertad tenga un significado preciso y que describa una cosa y solo una cosa: un estado apetecible, esto con el fin de no confundirlas con cosas que llamamos libertad, pero en realidad no lo son.

Veremos que esas varias libertades, no son diferentes especies del mismo género, sino condiciones enteramente distintas, muy frecuentemente en disputa unas con otras.

En nuestro sentido la libertad es una, variando en grado, pero no es clase, la libertad se refiere a la relación de hombres con hombres.

Mises advierte que aplicar la libertad fuere de la sociedad es un sinsentido. El que una persona sea libre no depende del alcance de la elección, sino de la posibilidad de ordenar sus vías de acción de acuerdo con sus intenciones presentes. La libertad presupone que el individuo tenga cierta esfera de actividad privada asegurada.

2.      Contraste con la libertad politica

La libertad Política, es la participación de los hombres en la elección de su propio gobierno, en el proceso de la legislación y en el control de la administración.  Dicha idea deriva de la aplicación de nuestro concepto a grupos de hombres tomados en conjunto a los que se otorga una especie de libertad colectiva.

Debemos de entender que el termino libertad siempre significara la ausencia de algo indeseable.
H.J. Lanski dijo: “los derechos políticos son esenciales para la libertad y un ciudadano excluido de los mismos carece de libertad”.

Los escolásticos medievales, hicieron una clara diferencia entre Libertad Interior y Libertad en sentido de ausencia de coacción, quienes agudamente distinguían entre la libertas a necesitatte y libertad a coactione.
Hayek hace una clara exposición al manifestar que: “El hecho de haber visto a millones de seres votar su completa subordinación a un tirano haya hecho comprender a nuestra generación que la elección del propio gobierno no asegura necesariamente la libertad”.

Es claro que un régimen tirano elegido por un pueblo, no será un régimen de libertad.  Debemos de comprender que aunque el concepto de independencia nacional sea análogo al de la libertad individual, no es lo mismo y la historia demuestra que el esfuerzo por conseguir la primera no necesariamente otorga la segunda.

Incluso aunque el deseo de libertad del individuo y el deseo de libertad del grupo al cual pertenece descansen a menudo en emociones sentimientos iguales, es todavía necesario mantener los dos conceptos claramente diferenciados.


3.      Contraste con la “libertad Interior”

 Otro significado diferente de libertad es el de interior o metafísico.  Esta se refiere a la medida en que un persona se guía en sus acciones por su propia y deliberada voluntad, por su razón y permanente convicción mas bien que por impulsos y circunstancias momentáneas.  Sin embargo, lo opuesto a libertad interior no es la coacción ajena, sino la influencia de emociones temporales.

Esa persona no es libre es esclava de sus pasiones, la ignorancia y la superstición impiden a los hombres hacer lo que deberían hacer si estuvieran mejor informados y por lo tanto proclamamos que el conocimiento hace libre.   En la medida que sepamos más, tendremos más formas de hacer más cosas que deseamos, por eso seremos más libres.

La libertad interior y la libertad en sentido de ausencia de coacción determinaran conjuntamente hasta donde una persona se aprovechara de su conocimiento de las oportunidades.

Hayek busca en este apartado hacer un llamado de atención al lector, ya que manifiesta que: “ahora no pretendemos otra cosa que poner al lector en guardia contra ese especial confusionismo y contra el mencionado sofisma de q1ue solo somos libres si en cierto sentidos hacemos lo que deberíamos hacer”.

4.      Contraste con la libertad como poder

    Una referencia peligrosa a la palabra libertad es la de creer que, por ella podemos hacer cualquier cosa.  Por mucho tiempo hubo quienes confundían formalmente esta libertad sin cortapisas, esta libertad que significa omnipotencia, con la libertad individual que solo un orden social puede asegurar.

Cuando esta idea de libertad, fue utilizada con intención de proclamar las ideas socialistas fue que se hizo peligrosa, con la ayuda de esta idea confusa y errónea la noción de poder colectivo en la esfera pública ha sido sustituida por la libertad individual, y de esta forma en los estados totalitarios, la libertad ha sido suprimida en nombre de la libertad.

La transición del concepto de libertad individual al de libertad como poder ha sido favorecida por la tradición filosófica, que al definir la libertad usa la palabra LIMITACION, donde nosotros hemos usado COACCIÓN.


5.      Conceptos Inmensurables

Existe una confusión muy grande entre los términos LIBERTAD y RIQUEZA, llegando erróneamente a creer que son sinónimos, o que la existencia de uno es necesariamente vinculante del otro. Libertad y riqueza, siguen siendo diferentes. El que yo sea o no dueño de mi mismo y pueda o no escoger mi propio camino y el que las posibilidades entre las que yo deba escoger sean muchas o pocas, son dos cuestiones totalmente distintas.

Lo que debemos de comprender es que, LA LIBERTAD ES LO MAS DESEABLE, ANQUE NO TODAS LAS PERSONAS OBTENGAN VENTAJAS DE ELLA.  Debemos de comprender que puede suceder que la libertad produjese sus efectos beneficiosos tanto a través de la disciplina que nos impone como mediante las más  visibles oportunidades que ofrece.

Libertad no significa posesión de toda clase de bienes, o la ausencia de todos los males. Pero si la libertad, por tanto, no parecer siempre preferible a otros bienes, es un bien concreto que necesita un nombre preciso.
Nunca se podrá valorar una libertad sobre otra, ya que son diferentes especies del mismo género; por lo cual no podemos pensar que una gane sobre la otro, dentro de una lucha de entre libertades.

     Lord Acton, manifestó en su libro Lectures on Modern Hiistory, que: “No hay mas correspondencia entre libertad y poder que entre eternidad y tiempo”. Por su parte Malinowski en Fredom and civilization afirmo: “Si cometiéramos el descuido de identificar la libertad con el poder, obviamente amantaríamos a la tiranía, de la misma forma que incurrimos en la anarquía cuando equiparamos la libertad con la falta de limitaciones”.

6.      Libertad y esclavitud

     La liberad pertenece a la clase de conceptos negativos. Define la ausencia de un particular obstáculo, la coacción, que deriva de la voluntad de otros hombres.   La libertad, se convierte en positiva, cuando hacemos uso de ella,  no da premios ni oportunidades especiales, pero deja a nuestro arbitrio decidir el uso que haremos de las circunstancias en que nos encontremos.

Debemos de comprender y tener claro que la libertad es una, cuando aparecen varias libertades, es porque la libertad falta, y son los especiales privilegios y exenciones que grupos e individuos pueden adquirir mientras el resto permanece más o menos esclavizado.

Todo aquello que, permite hacer cosas especificas NO ES LIBERTAD, en tanto que la libertad es compatible con la no permisión para hacer cosas especificas, se carece de ella si uno necesita permiso para llevar a cabo la mayor parte de cuanto puede hacer.   La diferencia entre libertad y libertades es la que existe entre una condición en virtud de la cual se permite todo lo que no está prohibido por las reglas generales y otra en la que se prohíbe todo lo que no está explícitamente permitido.

     La base legal de la libertad la encontramos remontándonos a Grecia, donde existían 4 derechos que la obtención de la libertad conferían regularmente, a) estado legal como miembro protegido de la comunidad; b) Inmunidad frente a un arresto arbitrario; c) el derecho a trabajar en lo que el deseara y c) el derecho de trasladarse de un punto a otro del territorio de acuerdo con su propia elección.  No se hace referencia a la propiedad ya que siendo esclavos se tenía el derecho de tener posesiones, pero el conjunto de estos derechos hacen referencia a los elementos requeridos para proteger a un individuo en contra de la coacción.
    
7.      Libertad, coacción y ley

     Nuestra definición, depende del significado del término coacción. Es por ello que debemos definir con claridad ciertos conceptos, con el fin de establecer una clara identificación de lo que estamos haciendo relación.

Coacción: presión autoritaria que una persona ejerce en el medio ambiente o circunstancia de otra. La persona sobre la que se ejerce dicha presión, en evitación de mayores males, se ve forzada a actuar en desacuerdo con un plan coherente propio y a hacerlo al servicio de los fines de un tercero.

La coacción es precisamente un mal porque elimina al individuo como ser pensante que tiene un valor intrínseco y hace de él un mero instrumento en la consecución de los fines de otro, ósea la libre acción.  
El individuo que actúa bajo coacción, debe tomar decisiones en base a información que le ha sido impuesta, y que de otra forma, jamás, hubiese tomado la decisión que tomo, de forma libre, espontanea y voluntariamente.

La coacción, sin embargo, no puede evitarse totalmente, porque el único camino para impedirla es la amenaza de coacción. Así lo manifiesta F.H. Knight en Freedon and Reform “La función primaria del gobierno es impedir la coacción”.

     Esta concesión del monopolio de la coacción que se le ha entregado al Estado es posible únicamente porque el Estado protege las esferas privadas de actuaciones de los individuos contra la interferencia de otros.

La coacción por lo tanto es impersonal y depende en general de las reglas abstractas para ser real y efectiva. La coacción, de acuerdo con reglas conocidas y que generalmente es el resultado de circunstancia ante las que la persona objeto de aquella se ha colocado por si misma, se convierte entonces en un instrumento que asiste a los individuos.


Malinowky dijo en Freedom and Civilization, “El Estado es la única institución histórica que tiene el monopolio de la fuerza”.